En los últimos años, la web ha evolucionado más rápido que nunca. Pasamos de sitios estáticos a aplicaciones complejas, videojuegos, editores, herramientas de IA y software que antes solo existía en escritorio pero para sostener esta evolución, hacía falta algo más rápido, seguro y flexible que JavaScript. Ahí es donde aparece WebAssembly, una de las tecnologías más revolucionarias del ecosistema moderno.